¿Te han acusado de ser un vampiro de Tinder? ¿Te has topado ya con alguien que se comporta así?
El soul-mining (que siempre queda muy cool usar el término en inglés) es la evolución del ghosting, del que ya hablamos por aquí hace unas semanas.
Este personaje de Tinder es ese perfil de persona que quiere conocerlo todo sobre ti: tus gustos, tus aficiones, qué has hecho hoy, qué planes tienes, dónde vas de vacaciones, qué piensas sobre todo…
El vampiro busca información y, cuando sacia su curiosidad, desaparece haciendo una bomba de humo. Puede que incluso llegues a quedar con él o con ella. Seguirá conociendo cosas y, de repente, pluffff, desaparecerá por sorpresa.
¿Será un problema de química textual? ¿Se auto-saturarán de conocer tantas cosas? ¿Se alimentan de información? Sea como fuere, este personaje es real y aparece mucho por Tinder últimamente.
Consejos para no caer en las garras de un soul-mining
Una de las peores prácticas de Tinder, aunque sea de las más comunes, es cuando una conversación se empieza a parecer a un partido de tenis: lanzamiento de preguntas que convierten el chat en una especie de interrogatorio.
Los vampiros de Tinder se crían con facilidad en este tipo de mensajes. Así que nuestro consejo es que lleves la conversación a un punto más fluido y te alejes de los test y los interrogatorios.
Perfil interesante, buenas fotos para Tinder, una bio divertida y buena conversación: el mejor cuarteto de Tinder 😉



